05 abril, 2010

El Rayo Verde, Rayo Azul, Rayo Violeta












El rayo verde es un fenómeno provocado por la refracción de la atmósfera terrestre que permite ver un destello verdoso en el último instante del ocaso del Sol, o en el primer instante de su salida por el horizonte. La atmósfera actúa para nuestros ojos como un enorme prisma que dispersa la luz que la atraviesa.


Más difícil de percibir es el “rayo azul", normalmente visible desde lugares muy elevados, en un caso extremo se puede llegar a un "rayo violeta".



Podría parecer mejor momento el amanecer, ya que con la baja temperatura se ve más estable la atmósfera, pero no puede saberse con precisión el punto donde saldrá el sol. Por lo que es más práctico encontrarlo al atardecer.

El mejor lugar para encontrarlo es en el horizonte lo más rectilíneo posible, sin accidentes geográficos u obstáculos. Lo más común es el mar.

También en la Luna puede apreciarse fenómenos de este tipo, incluso se han visto sobre Venus, Júpiter y Saturno, pero necesariamente con la utilización del telescopio.



Leyendas

"Habéis observado el sol cuando se pone en el horizonte del mar? Sí, sin duda alguna ¿Lo habéis seguido hasta que la parte superior del disco desaparece rozando la línea del horizonte? Es muy posible. Pero ¿Os habéis dado cuenta del fenómeno que se produce en el preciso instante en que el astro radiante lanza su último rayo, si el cielo está completamente despejado y transparente? ¡No, seguramente no! Pues bien, la primera vez que tengas ocasión- ¡se presenta tan raramente!- de hacer esta observación, no será, como podría presumirse un rayo rojo lo que herirá la retina de vuestros ojos, sino que será un rayo verde, pero un verde maravilloso, un verde que ningún pintor puede obtener en su paleta. Un verde cuya naturaleza no se encuentra ni en los variados verdes de los vegetales, ni en las tonalidades de los mares mas transparentes. Si existe el verde en el Paraiso, no puede ser mas que este verde, que es sin duda, el verdadero verde de la esperanza." 

Julio Verne, de su obra “El Rayo Verde.” En ella la joven protagonista emprendía una búsqueda del "Rayo Verde" para hacer realidad una vieja leyenda nacida en Tierras Altas de Escocia, que afirma que el rayo tiene la virtud de hacer que quien lo vea no pueda equivocarse en sentimientos, que acaba con los engaños y hace que pueda ver claro su corazón y el de los demás.

En inscripciones del antiguo Egipto ya se hacia mención a un "Sol verde", pero se consideraba un mito, hasta que en 1883 la revista Nature dio la primera explicación científica  del fenómeno.


01 abril, 2010

Halo Lunar, Halo Solar

El halo se forma cuando la luz de la Luna se refracta al pasar a través de cristales de hielo. El anillo lunar sólo será visible si hay nubes lo suficientemente altas (frías) y delgadas. La forma típica hexagonal de un cristal de hielo desvía la luz de la Luna en un ángulo de 22 grados, el equivalente a dos puños cerrados con los brazos extendidos, por lo que el anillo completo describe un diámetro de 44 grados desde nuestro punto de vista. Se han visto anillos cuando la Luna está próxima o saliendo de la fase llena. La Luna debería ser capaz de producir un anillo en cualquiera de sus fases, pero tal vez son demasiado débiles para verse excepto cuando es Luna Llena. Puede ocurrir antes de una situación de lluvias, pero no siempre indica que vaya a llover. 

Es un fenómeno meteorológico asociado a la presencia de cristales de hielo en las capas altas de la atmósfera, que según expertos, es muy vistoso y frecuente a lo largo del invierno, pero poco conocido por la gente.

En la parte interior de la circunferencia el color de la noche es más oscuro que en el exterior y se pueden apreciar el resto de astros que cubren habitualmente el cielo cuando está despejado. Por fuera del anillo, disminuye la nitidez y apenas brillan las estrellas.









De la misma manera se producen los Halos Solares